El fin de semana pasado completamos la primera mitad del curso. Como ya les había platicado anteriormente, eso significa que ya terminé mi primer “año” de latín. Ahora estamos trabajando dos semanas más en gramática, y luego dedicaremos dos semanas a lectura.
Para desestresarnos un poco, el párrico nos llevó en un tour al oeste de Cork. Visitamos algunas iglesias, pero el lugar que más me agradó fue el sitio donde San Finbar, el fundador y primer obispo de Cork, estableció un monasterio en el Sexto siglo. La ermita fue edificada en una pequeña isla en el centro de un lago rodeado de montañas. Las vistas del lugar son espectaculares. No hay duda de que este lugar era perfecto para una vida de oración.
También nosotros dedicamos unos minutos a orar en ese lugar, pero como era la hora de la comida, aprovechamos que en el área existe una posada con un buen restaurante. La comida estuvo deliciosa. Yo comí unos champiñones fritos con mayonesa de ajo, un par de cortes americanos, y un pastel de zanahoria. Después de este festín, regresamos a orar un rato más, para luego continuar nuestro recorrido por un par de pueblos más, y luego regresar a Cork para participar en la Santa Misa.
Como ya es costumbre, pueden ver el álbum de fotos haciendo click aquí.










